Aborda la mente como un sistema compuesto por “partes internas” que pueden estar en conflicto. Dentro de ti habitan muchas partes: protectoras, heridas, sabias. En lugar de luchar contra ellas, aprendemos a escucharlas, comprenderlas y darles el lugar que necesitan. Esta terapia promueve el diálogo interno, la integración y una relación más compasiva contigo mismo.